| El lugar donde, según la leyenda, un rey moro pidió ser enterrado para cada noche poder contemplar Toledo eternamente, la ciudad en la que conoció y murió su amada. Otra leyenda cuenta que aquí yace enterrado un joven musulmán que tras años de asedio a Toledo, sin poder reconquistarla, dejó su perfil marcado en la roca y murió. Al lado de la ermita hay un pequeño chiringuito desde donde uno puede contemplar uno de los atardeceres más bellos de Toledo. |